A todos los "naveganes": un saludo en este tiempo especiald e Navidad.
NAVIDAD ES DIOS CON NOSOTROS
«Nos ha amanecido un día sagrado:
(Misa del día de Navidad, Aclamación al Evangelio).
Unas palabras a la luz de la fe cristiana. Una visión con esperanza. Temas de actualidad
A todos los "naveganes": un saludo en este tiempo especiald e Navidad.
NAVIDAD ES DIOS CON NOSOTROS
(Misa del día de Navidad, Aclamación al Evangelio).
Durante el rezo del Angelus, el domingo 29 de noviembre, el Papa Benedicto ha dirigido unas palabras sobre el Crucifijo.
L’Osservatore Romano, publicó la intervención de Monseñor Celestino Migliore, Observador Permanente de la Santa Sede en la Organización de las Naciones Unidad, en el ámbito de la 64 sesión general de la ONU, quien pedía un “renovado empeño para tutelar el derecho a la libertad religiosa”.
Con frecuencia llegan noticias sobre las violaciones a este derecho fundamental. Claro que no son noticias que ocupan las primeras páginas de los periódicos o de los noticiarios en la televisión. Algunas veces este tipo de violaciones son silenciadas en las sociedades occidentales. La religión cristiana es una de las que mayor sufre la violación en diversos países del mundo. El mes pasado durante la celebración del Sínodo africano, un obispo denunciaba las crucifixiones que padecieron algunos católicos. En algunos países árabes, ni siquiera se permita a los católicos un reconocimiento de culto. Y la ONU, ante estas violaciones, queda sin dar muestras de interés.
Hago la traducción de un párrafo de la versión italiana de las palabras de Mons. Celestino: “Los estados deberían abstenerse del adoptar restricciones a la libertad de expresión que con frecuencia conducen a abusos de parte de la autoridad callando las voces disconformes. La auténtica libertad de expresión puede contribuir a un mayor respeto por todas las personas porque puede ofrecer la oportunidad de pronunciarse contra las violaciones como la intolerancia religiosa y el racismo y de promover la igual dignidad de las personas”.

La Jornada Mundial de las Misiones, que se celebra en la Iglesia en el mes de octubre, recuerda que la misión es parte esencial en la vida de las comunidades cristianas. Misión que tiene su origen y fundamento en la voluntad salvífica de Dios: “quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”. Misión que la Iglesia ha recibido de su Fundador.
La vida de Jesucristo es la expresión del cuidado y misericordia de Dios por su pueblo. La Nueva Alianza, sellada con la Sangre de Jesucristo, es eterna y abarca a todos los hombres y culturas. Por esta razón, la Iglesia a través de los siglos ha respondido a esta exigencia: llevar el anuncio de Cristo a todos los pueblos, a los que todavía no le conocen. Los pueblos no alcanzan la salvación por sí mismos. Toda cultura necesita ser animada desde el interior por el Verbo Divino.
Los misioneros, hombres y mujeres: sacerdotes, religiosos, religiosas, laicos, familias enteras llevan adelante esta tarea. Ayer como hoy, hacer este anuncio no ha sido fácil. Las dificultades siempre han existido. Las barreras que tienen que superar son difíciles. Y sin embargo, siguen adelante. En esta Jornada, recordamos a los misioneros que pasan serias dificultades por ser fieles a la vocación misionera de la Iglesia.
Lea el testimonio de un misionero.

Algunos datos sobre la presencia de la Iglesia en el campo de la pastoral sanitaria, según estudios realizados durante el año 2007: 16.178 centros de salud de los cuales hay 1.074 hospitales, 5.373 ambulatorios, 186 leproserías, 753 residencias para ancianos e inválidos, 979 orfanatos, 1.997 jardines infantiles, 1.590 consultorios matrimoniales, 2.947 centros de reeducación social, 1.279 centros de salud diversos.
En cuanto a centros educativos católicos, la Iglesia promueve en África 12.496 escuelas maternas con 1.266.444 inscritos; 33.263 escuelas primarias con 14.061 alumnos, 9.838 escuelas superiores con 3.738.238 alumnos.
En los institutos superiores estudian 54.362 estudiantes; En las universidades 11.011 adelantan programas de estudios eclesiásticos y 76.432 están inscritos en otras disciplinas.